No escuchar - Lao Tsé


Hablar es una manera de expresarse con los demás, escuchar es una manera de comprender a los demás en uno mismo. Las personas que son ciegas y sordas no pueden experimentar esto, así que hay cosas que no conocen. Pero la ceguera y la sordera no son exclusiva­mente estados físicos; la mente también tiene estos impedimentos. Nadie sabe cómo superarlos; esto es como ser ciego y sordo.

Aquí se halla el cómo el Camino es la fuente: todo lo que tiene forma ha nacido allí dentro, y al igual que unos padres está cerrado; la energía del alimento tiene su vida allí dentro, y al igual que un gobernante es en efecto generoso; todo conocimiento se aprende de él, y al igual que un maestro es en efecto brillante.

Todo el mundo perjudica lo que es útil mediante lo que es inútil; ésta es la razón por la que su conoci­miento es estrecho y sus días no son bastantes. Si utili­zaran sus días de ocio para investigar en el Camino, su escucha y su vista se profundizarían.

No escuchar y no investigar es como ser ciego y sordo en compañía de los demás.




No resistencia al guru- Sri Nisargadatta Maharaj



Un Gurú nunca abandonará. Pero, para triunfar, no debe encontrar demasiada resistencia. La duda y la desobediencia necesariamente ocasionan retrasos.
Dadas la confianza y la docilidad, puede llevar a cabo un cambio radical en el discípulo rápidamente.
Conocimiento profundo en el Gurú y seriedad en el discípulo, ambos son necesarios.

Los más difíciles son los intelectuales. Hablan mucho, pero no son serios.


Despierta siendo una luz para ti mismo - Goyo




¿Qué crees que pasaría si de repente no tuvieras deseos de nada, no quisieras cambiar nada de lo que está sucediendo en tu propia vida o en el mundo, y permanecieras atento a lo que ocurre?

En nuestro cerebro hay un ser que nos está diciendo continuamente lo que tenemos o no tenemos que hacer, lo que nos gusta y lo que no nos gusta tanto, lo que perseguimos y lo que no queremos encontrar, y vamos por la vida buscando cosas, esperando que sucedan cosas, deseando que se cumplan nuestras ilusiones y encontremos paz y felicidad.

En el supuesto caso que no tengamos trabajo, que es principalmente una cuestión de supervivencia,  la actividad del cerebro es todavía mayor en cuanto a lo que tenemos o no tenemos que hacer, y surgen temores, y vamos por la vida tratando de encontrar una oportunidad en cualquier situación que surge.

Quizás nunca se nos ha ocurrido hacer el ejercicio de pararnos mentalmente o psicológicamente. Hay personas que hacen meditación, se van una hora a una sala donde no se sabe muy bien que hay que hacer aunque no haya que hacer nada y creen estar haciendo algo diferente a lo que normalmente hacen. En ese contexto meditar es una actividad más, es un deseo más con un aspecto diferente, es una ocupación.

De repente uno se sienta en el sillón de casa, en el poyete del patio, en una piedra en el monte o al lado del río, y deja mentalmente que sucedan las cosas. Eso significa que en lugar de decirle a la vida lo que hay que hacer uno se deja llevar hasta que la vida le dice a uno lo que hay que hacer. Esto puede sonar un poco ridículo o con cierta falta de sensatez, pero si no intentamos hacer algo creativo quizás nuestro destino ya esté escrito hace mucho tiempo.

Cuando los deseos se paran, se esfuman en el aire, surge algo que está más allá del tiempo. Ahora no se trata de eliminar los deseos ni nada por el estilo, simplemente se está proponiendo hacer el ejercicio de imaginar por un momento, que puede ser más o menos largo dependiendo de lo que uno quiera probar, que no hay deseos, que todo está como debe estar y que uno no tiene nada que hacer en esta vida salvo observar esperando que la vida te diga lo que has de hacer y en esa espera simplemente mirar lo que sucede o lo que se siente o lo que pase sin pensar que tiene que pasar algo concreto o que se debe mirar de una forma determinada.

Este ejercicio o actitud se podría expresar como movimiento psicológico cero, o libertad de movimiento total, es decir, no hay deseo y por consiguiente lo que uno haga está bien hecho siempre que no sea por deseo personal.

Si uno se acuerda que tiene que ir al médico pues va al médico, si uno recibe una llamada por teléfono pues coge el teléfono, si es la hora de comer y uno tiene que hacer la comida pues la hace. No se trata de no hacer lo que inevitablemente hay que hacer sino de no hacer lo que queremos hacer, de dejar a un lado nuestra identificación, nuestros intereses, y dar pie a crear un espacio de observación amplio y ver como transcurre la vida sin nuestro protagonismo.

¿Quién sería capaz de realizar este pequeño e inocente ejercicio y ver qué sucede en un rato, en un día o en una semana? A veces da la sensación que comprendemos cosas pero que nunca damos un paso en firme que nos haga transformarnos. Podemos llegar a ver hechos que estaban ocultos para nuestros ojos y en lugar de permanecer con ellos lo que hacemos es convertirlos en ideas y desde ahí nos conducimos. La observación de los hechos, el encuentro con la realidad, debería transformar nuestras vidas pero lo cierto es que no es así.

Necesitamos liberar energía que está ocupada en nuestra vida personal a través de las responsabilidades, ocupaciones o a través de los deseos y dejar que dicha energía libre tenga su efecto sobre nosotros.

Supongo que no es fácil compartir con otra persona un espacio de libertad donde ambas confluyen y se encuentran sin un propósito determinado más allá de crear el momento que un instante antes no existía.

Crear es una bella palabra cuyo significado es nacer. No solo nacen bebes, también nacen momentos, y también nacen palabras en el aire que pueden viajar más allá del tiempo y el espacio. Crear también es morir, dejar de existir para siempre, y ello encierra una hermosura indescriptible como un sueño eterno de donde jamás se regresará.

No somos creadores y a lo sumo somos creativos o imitadores. Estamos como acomplejados, sin inocencia, y no nos permitimos crear un instante, volar como palomas, flotar en el aire, atravesar con la mirada a otro ser humano y llegar a su alma perdida en un rincón del universo. A veces siento el viento acariciar mi piel desnuda y de repente soy el mismo viento cursando los cielos, atravesando bosques, acariciando las hojas mientras se precipitan al suelo y silbar entre las ramas del viejo roble.

Una cosa es la imaginación y otra muy diferente es la creación. Imaginando que un día cambiarán las cosas vamos envejeciendo, pero cuando creamos vivimos y somos la expresión de la vida en movimiento.

¿No te gustaría crear algo, crearte a ti mismo y surgir de la nada como una luz verde esmeralda capaz de tocar el corazón humano sin que la vieran y sin que supieran de su existencia?

Cada trocito de vida puede ser una preciosa joya si tú mismo eres el creador de ella, pero para que ello suceda no puede haber deseos, ni complejos, ni imaginaciones y no perder de vista que eres ese movimiento donde la relación nace.

¿Qué más te puedo ofrecer que sea limpio y sincero? He ido hasta los confines del universo para encontrar esta invisible luz que se ha derramado en forma de palabras y para que en esta vida de sueños despertemos siendo una luz para nosotros mismos.



El resentimiento - Shunryu Suzuki



El resentimiento consiste en repetir, una y otra vez, un sentimiento persistente, doloroso provocado por un acontecimiento impactante, a base de hacer presente el pasado.

No tiene sentido tener resentimiento hacia uno mismo, ni hacia nada, ni hacia nadie que esté manejado por un Yo (esencialmente inexistente).
Uno puede observarlo y se liberará del resentimiento con la Práctica. Si le estamos viendo, podemos ya liberarnos, porque se disuelve el apego.

Aún si el sentimiento es condicionado y depende del Yo conduce a una realización efectiva: tenemos ganas de llorar, lloramos y nada más, sin los añadidos sentimentales que el Ego puede introducir en un acontecimiento como pueda ser la muerte de algún amigo querido. Sin novela.

Si el sentimiento está vacío de causa egótica, cabría decir incluso que se puede llegar a agredir a alguien, sin sentimiento de venganza. Caso de la defensa propia. Los animales se matan y comen y no dependen de sentimientos, rencores, venganzas... como los humanos.

Resulta difícil ver, sin intención, que se daña a otro. Uno no puede prolongarse en la mente del otro. Resulta discutible comprobar cuáles son las justificaciones de cada uno, porque no tienen la misma significación en el nivel superficial porque en el profundo, no hay interpretaciones, valoraciones ni juicios. En el nivel superficial de la mente, si hay juicios, valoraciones, interpretaciones...







El hombre de la montaña - Osho



Érase una vez que había un hombre sobre una elevada montaña.
Tres viajeros, que pasaban a lo lejos, se fijaron en él...
Tres viajeros, que pasaban a lo lejos, se fijaron en él y empezaron a discutir sobre él.
Uno dijo:
-Probablemente ha perdido a su animal favorito.
-No, lo más seguro es que ande buscando a un amigo –terció otro.
-Está ahí arriba para disfrutar del aire puro –dijo el tercero.
Los tres viajeros no pudieron ponerse de acuerdo y continuaron discutiendo...
Y continuaron discutiendo hasta el momento en que llegaron a lo alto de la montaña.
Cuando llegaron junto al hombre que se hallaba allí, dejaron de discutir.
Uno de ellos preguntó:
-Amigo que estás encima de esta montaña, ¿has perdido a tu animal favorito?
-No, señor, no lo he perdido.
El segundo también preguntó:
-¿Has perdido algún amigo?
-No, señor, tampoco he perdido amigo alguno.
El tercero aventuró:
-¿Estás aquí sólo para disfrutar del aire puro?
-¿Entonces qué estás haciendo aquí, ya que has respondido negativamente a todas nuestras preguntas?


La felicidad - Swami Tilak



Si estamos en un cuarto oscuro y decimos que no hay luz 
es porque alguna vez hemos visto la luz. 
Algo parecido ocurre con la felicidad.

Inevitable - Sri Ma Anandamayi




Pregunta:
Ma, me es difícil sacar tiempo para el namajapa o para la meditación.
Tan pronto como me siento y permanezco inmóvil, entonces ocurren una docena de cosas que precisan mi atención.

Sri Ma sonrió comprensivamente y dijo:
“Supón que estás de pie junto a la orilla del mar y deseas adentrarte en el agua. ¿Puedes esperar hasta que cesen las olas?”




Atravesando la Mente que se aferra - Gangaji



Es la gran broma cósmica!
Lo que uno ha estado buscando desesperadamente,
con furia,  sin descanso,
siempre ha estado presente,
exactamente donde uno se encuentra.

Gangaji


Pronto me di cuenta de que muchas de las actividades de mi vida habían sido intentos estratégicos para descubrir la verdad de quién era yo. El hilo común de todo era que había seguido buscando la respuesta fuera de mí. Si podía relacionarme bien con alguien, eso significaba que era alguien "buena", que era "relacional". Si mis relaciones no iban bien, eso significaba que era alguien "mala", que "fallaba" en las relaciones. Si mis prácticas espirituales iban bien, entonces yo era un "éxito" espiritualmente, si iban mal, entonces una vez más yo era un "fracaso".

En los primeros días con él (Papaji), me mostró cómo gran parte de mi actividad mental durante el día, incluso durante una hora, giraba en torno a la búsqueda constante de un punto de referencia de quién y cómo era yo. Irónicamente, incluso cuando recibía comentarios positivos que yo era una buena persona, una persona auténtica, o una persona espiritual, me quedaba aún insatisfecha. En respuesta buscaba aún más seriamente, y desarrollaba estrategias aún más refinadas y sofisticadas.


Ahora Papaji me decía que parara todo, y me lo decía de tal manera que podía escucharlo. Experimenté la verdad que emanaba de su ser en un nivel más profundo que el que experimentaba la validez de mis estrategias y el constante seguimiento de  mis pensamientos. Por su gracia profunda, por el misterio de la gracia en sí, por fin fui capaz de relajarme y mantenerme simplemente quieta. A medida que la actividad mental comenzó a disiparse, lo que quedaba era paz profunda. Cada vez que había experimentado tal paz en el pasado, siempre había pensado que era porque alguna estrategia había funcionado. En el momento de renunciar a todas las estrategias, vi lo absurdo de pensar que cualquier cosa que haya nunca hecho pudiera revelar esta profunda paz. Me di cuenta, de hecho, que los atisbos de paz que había experimentado en el pasado solo habían surgido porque la incesante búsqueda y hábitos de adquisición habían cesado por un momento. En cualquiera de esos momentos, la felicidad indefinible e inefable del ser tiene la posibilidad de mostrarse.


Al comienzo de nuestro encuentro, Papaji había dicho: "Ya eres libre. Simplemente has venido para confirmarlo. "En aquel momento, no tenía ni idea de lo que quería decir. Sentí que no podía ser verdad. Él había entendido mi confusión y dijo: "Detente. Ve quién eres. ¿Ha estado eso alguna vez dormido? ¿Alguna vez has estado tu dormida? Si no, no necesitas preocuparte por despertar”.
Yo había pasado gran parte de mi vida yendo a lugares para adquirir algo, para obtener más conocimiento, más entendimiento, cualquier cosa que pensaba podría reparar el desgarro que sentía en mi alma. Por fin se me decía detener todos los intentos por conseguir algo. Solamente en el encuentro con Papaji fui capaz de finalmente darme cuenta de que todo lo que había estado tratando de conseguir ya era, y siempre había sido.

Durante las semanas siguientes, llegaba y simplemente me reunía con él. Dábamos paseos ocasionales juntos por la ciudad, y me deleitaba en la dicha del Ser. Al mismo tiempo, me estaba enamorando más profundamente de este gran hombre indio. Una vez, mientras estaba sentada junto a la orilla del Ganges, apareció de repente a mi lado. Yo no lo había visto venir por detrás, y me quedé sorprendida y emocionada de verlo. Pero de alguna manera él podía ver en la mirada en mis ojos que me estaba atando sentimentalmente. Nunca tuvo ningún problema para recibir cualquier efusión de amor, porque él sabía que el amor era de Sí mismo a Si mismo. Sin embargo, el apego sentimental que vio en mi rostro era algo completamente distinto. Tal vez era el comienzo de otra estrategia para tratar de mantener o sostener. Él me sonrió y dijo: "Mira hacia adentro y dime quién eres. ¿Quién eres? "Como un rayo, fui alcanzada por el reconocimiento, yo soy eso que me encanta, eso que es amor, y estoy más allá de eso. ¡Qué momento!
 

Gangaji
 
el Fin de Todas las Excusas 


La mente libre - Wang an-shih



Las nubes aparecen libremente
Y libremente se alejan.

La mente libre no debe ser 'encontrada'
Para encontrarla, primero deja de buscarla.



Iluminar tus zonas oscuras - Hua-Ching Ni



Quizás exista mucha gente que te ha causado problemas. Quizá tengas dificultades en comunicarte con algunas personas. Hay mucha gente que te hace sentir incómodo, precavido, nervioso, te provoca náuseas o deseas no verla nunca más. Todo esto resulta aceptable.

Pero ¿no serás tú quien hace que a los demás les cueste hablar contigo? ¿No serás tú quien les hace sentir incómodos? ¿No serás tú quien siempre causa problemas? ¿No serás tú quien provoca náuseas a los demás? ¿No serás tú quien hace que la gente no quiera volver a verte nunca más?

Necesitas iluminar tus zonas oscuras, si es que las tienes. Sin importarte el lugar, fluye siempre con tu energía celestial y manifiéstala como amor, ternura, deseos de ayudar y amistad, o, al menos, vive en paz.

Quizá preguntes: ¿Cómo es posible expresar la energía celestial en tiempo difíciles? No necesitas hacer nada. Puede que seas una persona corriente, normal, anodina, que no perjudique a nadie. En una situación en la que puedas ayudar, ayuda. Pero si no puedes, no te empeñes en ello. Ayúdate tú el primero, cuida primero de ti. Cuida de tu salud, de tus necesidades, pero no deprimas a la gente, ni te aproveches de ella, ni la presiones o despojes de algo para sentirte temporalmente mejor."




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